viernes, 13 de abril de 2012
sábado, 17 de marzo de 2012
PROBLEMA SOCIALES EN LOS JOVENES
Es importante hablar de los problemas sociales que se
presentan en un gran numero de adolescentes, principalmente en esta
etapa que es cuando surgen cambios físicos así como psicológicos,
si estos son mal orientados originan que los jóvenes caigan
en situaciones de drogadicción, alcoholismo, vandalismo, etc. Las
drogas han sido una constante en la sociedad humana, sin embargo en
la actualidad es preocupante el abuso de las mismas, esto es debido a
que los jóvenes de hoy las están usando en demasía, tienen
tanto el dinero como la oportunidad de comprar lo que deseen, la
crisis de identidad que caracteriza a los adolescentes origina que
pretendan resolver sus problemas utilizando algún tipo de droga, lo
que trae como resultado que muchos de ellos estén desbaratando su
vida, poniendo en riesgo su salud física, psicológica y
echando por la borda sus estudios.
Existen una
gran variedad de drogas, van desde las legales como la cafeína, la
nicotina, el alcohol, hasta las ilegales como la mariguana, la
cocaína, o las anfetaminas, entre otras. El acceso a dichas
sustancias o la poca actividad física son factores que propician el
consumo de las mismas, es decir, un joven que tiene interese,
una vida ocupada tiene menor probabilidad de consumir
estupefacientes, sin embargo aquellos que no desarrollan ninguna
actividad y, que constantemente deambulan en la calle son mas
factibles de ser atraídos al delirante mundo de la drogadicción. La
adicción a sustancias estimulantes se da rápidamente en los
adolescentes debido a la crisis de identidad por la que atraviesan,
la cual les provoca conflictos graves, cuya sensación de confusión
es más bien debida a una “guerra” dentro de ellos mismos.
PARA MAYOR INFORMACIÓN
LAS JOVENES Y SU MUNDO SEXUAL
Las enfermedades de transmisión sexual, también
conocidas como ETS o ITS (infecciones de transmisión sexual), son
enfermedades infecciosas que se contagian de persona a persona por
medio del contacto íntimo. Las ETS afectan a hombres y mujeres
sexualmente activos de todas las edades y procedencias
(independientemente de si son ricos o pobres).
Lamentablemente, las ETS se han convertido en una
afección común entre los adolescentes. Debido a que los
adolescentes corren mayor riesgo de contraer ETS, es importante
aprender qué medidas de protección se pueden tomar.
Las ETS son más que un motivo de vergüenza. Son un
problema de salud grave. Si no reciben tratamiento, algunas ETS
pueden producir daños permanentes, como esterilidad (incapacidad de
tener hijos) e incluso la muerte (en el caso del VIH/SIDA).
Cómo se contagian las ETS
Uno de los motivos de la propagación de las ETS es
que las personas piensan que sólo se pueden contagiar si tienen
relaciones sexuales. Eso no es cierto. Las personas pueden contraer
algunas ETS, como el herpes o las verrugas genitales, a través del
contacto de la piel con una zona infectada o con úlceras.
Otro mito sobre las ETS es que no se contagian por
tener sexo oral o anal. Eso tampoco es cierto, porque los virus o las
bacterias que ocasionan las ETS pueden ingresar al cuerpo a través
de pequeños cortes o desgarros en la boca y el ano, así como en los
genitales.
Las ETS también se contagian con facilidad porque
son infecciones que no se notan. De hecho, muchas personas con ETS ni
siquiera saben que las tienen. Estas personas corren el riesgo de
transmitir la infección a sus parejas sexuales sin darse cuenta.
Algunos de los factores que aumentan las
probabilidades de contraer una ETS son:
- Actividad sexual a temprana edad. Cuanto más pronto el individuo comience a tener relaciones sexuales, mayor será su probabilidad de contraer una ETS.
- Multiplicidad de parejas sexuales. Las personas que tienen contacto sexual (no sólo relaciones sexuales, sino cualquier tipo de actividad íntima) con muchas parejas diferentes corren mayor riesgo que aquellas que siempre tienen la misma pareja.
- Relaciones sexuales sin protección. Los condones de látex siempre deben utilizarse, ya que son la única forma de anticonceptivo que reduce el riesgo de contraer ETS. Los espermicidas, los diafragmas y otros métodos anticonceptivos pueden ayudar a prevenir el embarazo, pero no brindan protección contra las ETS.
EL ABUSO DE SUSTANCIAS Y ADICCIONES
La diferencia entre el abuso de sustancias y la
adicción es muy leve. Abuso de sustancias significa consumir una
sustancia ilegal o utilizar una sustancia legal de manera incorrecta.
La adicción empieza como abuso, o consumiendo sustancias como la
marihuana o la cocaína. Puedes consumir una droga (o alcohol) sin
tener una adicción. Por ejemplo, sólo porque Angel haya fumado
marihuana unas cuantas veces no significa que tenga una adicción,
pero sí que ha consumido una droga, y esto puede conducir a una
adicción.
Las personas pueden volverse adictas a todo tipo de
sustancias. Cuando pensamos en una adicción, normalmente pensamos en
alcohol o en drogas ilegales. Pero las personas pueden volverse
adictas a medicamentos, al tabaco, incluso al pegamento. Y algunas
sustancias son más adictivas que otras: drogas como el crack o la
heroína son tan adictivas, que probarlas una o dos veces puede ser
suficiente para que la persona que las consuma pierda el control.
Adicción física
Ser físicamente adicto significa que el cuerpo de
una persona se vuelve dependiente de una sustancia particular
(incluso fumar puede ser adictivo). También aumenta la tolerancia
de la persona a esa sustancia, de modo que la persona necesita una
dosis cada vez mayor para obtener el mismo efecto. Alguien que es
físicamente adicto y deja de consumir una sustancia, como drogas,
alcohol o tabaco, experimenta un síndrome de abstinencia.
Algunos síntomas del síndrome de abstinencia son diarrea, temblores
y sentirse pésimo en general.
Adicción psicológica
La adicción psicológica ocurre cuando el anhelo de
consumir una droga es psicológico o emocional. Las personas que son
psicológicamente adictas sienten que el deseo de
consumir una droga les supera. Pueden mentir e incluso robar para
conseguirla.
Una persona cruza la línea que separa el consumo de
la dependencia cuando ya no utiliza la droga para divertirse o para
"colocarse", sino que se ha vuelto dependiente de ella. Su
vida se centra en su necesidad de la droga. Una persona adicta —tanto
si tiene una adicción física como psicológica o ambas— siente
que no puede dejar de consumir la droga.
Signos de adicción
El signo de adicción más obvio es la necesidad de
consumir una determinada droga o sustancia. Sin embargo, hay muchos
otros signos que pueden indicar una posible adicción, como los
cambios de humor o la perdida o el incremento de peso. (Aunque estos
signos pueden también indicar otros problemas, como depresión o
trastornos de la alimentación.
Los signos de que tú o alguien que conozcas puede
tener una adicción a una droga o al alcohol incluyen:
Signos psicológicos:
- Consumir drogas o alcohol como una manera de olvidar los problemas o para relajarse
- Retraerse u ocultar secretos a la familia y los amigos
- Pérdida de interés en actividades que antes eran importantes
- Problemas con el rendimiento escolar, como sacar peores notas o faltar a la escuela
- Cambios en las amistades, como salir con amigos que consumen drogas
- Pasar el tiempo pensando cómo conseguir drogas
- Robar o vender pertenencias para pagar las drogas
- Intentos fallidos de dejar de consumir drogas o de beber
- Ansiedad, ira o depresión
- Cambios en el estado de ánimo
Signos físicos:
- Cambios en los hábitos de sueño
- Sentirse débil o encontrarse mal al intentar dejar de consumir la sustancia
- Necesidad de consumir mayor cantidad de esa sustancia para conseguir el mismo efecto
- Cambios en los hábitos de alimentación, incluida pérdida o incremento de peso
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